Quiénes Somos | Nuestra Historia | Ubicación | Estimulación Visual | Integración
Escolaridad Primaria | Educación y Salud | Glosario | Consultas
Evalúe este sitio | Ver evaluaciones

Ir a Inicio
Artículos: Educación y Salud
De jugando

El juego en el niño con baja visión
(Basado en el libro "Juego simbólico y deficiencia visual" de Rosa María Lucerga Revuelta, Ma Jesús Sanz Andrés, Cristina Rodríguez Porrero y Margarita Escudero Perez- Madrid: 1992)

Debemos aclarar que en este artículo utilizaremos la palabra "juego" para referirnos al juego simbólico, al imaginativo y de roles, dejando al margen momentáneamente otras formas de juego, como los de reglas y las actividades sensoriomotoras pre-simbólicas. ¿Por qué juegan los niños?
La pregunta sobre por qué y para qué juegan los niños puede parecernos trivial. Convivimos hasta tal punto con los juegos infantiles, los consideramos tan "normales", que no se nos ocurre interrogarnos por la significación profunda que el juego tiene.
Llevarse una cuchara vacía a la boca haciendo como que se está comiendo, montar una escoba como si fuera un caballo, arrastrar un bloque como si fuera un auto, darle una "inyección" a una muñeca "porque está enfermita", etc., son acciones simbólicas, representan algo diferente de lo que son en realidad. El niño comienza con este tipo de juegos alrededor de los dos años.

Mediante el juego simbólico el niño logra:

  • Expresar sin trabas su mundo conceptual y afectivo
  • Dirimir sus conflictos internos
  • Reflejar sus temores y sus esperanzas
  • Desarrollar su pensamiento
  • Desatar de forma creadora las ligaduras que le mantienen maniatado a su mundo intelectual y de conceptos
  • Socializarse
  • Ponerse en el lugar del otro
  • Afianzar la etapa evolutiva por la que está transitando y permitirle acceder a la siguiente

¿El niño con baja visión juega igual que el niño con visión normal?
Diversas investigaciones han observado algunas características del juego propias del niño con una discapacidad visual importante:
a) Tendencia a un juego simple y repetitivo.
b) Tendencia a un juego menos espontáneo y creativo.
c) Escaso interés por los objetos y el mundo exterior y un volverse hacia sí mismo para encontrar sensaciones corporales placenteras.
d) Dependencia del adulto.
e) Dificultad para la comprensión de elementos espaciales.(fronteras, escenarios, limites, etc.)

¿Qué aspectos inciden en el juego del niño con baja visión?
Podemos destacar tres aspectos que influyen en las características del juego en el niño con baja visión. Ellos son:

  • Evolución afectiva:
    La dependencia respecto del adulto es más intensa y prolongada.
    Los cambios posturales se retrasan y por ende también el experimentar con el espacio físico (acercarse- alejarse) La noción de objeto permamente también se retrasa.
    Las conductas de locomoción como el gateo y el caminar pueden provocarle temor al no poder comprobar a distancia la presencia de la madre.
    La comprobación de la realidad le requiere mas tiempo y esfuerzo por lo que muchos niños se fían de las comprobaciones del adulto, con su costo para su independencia, o bien se muestran desconfiados y temerosos ante el mundo que los rodea.
  • Espacio y movilidad:
    La realidad puede aparecer fragmentada, discontinua, borrosa.
    Los objetos que se alejan de su esfera o campo visual parecen desaparecer.
    Cuando el juego requiere de espacio más amplios se incrementa la dificultad de controlar las situaciones.
  • Reconocimiento de objetos y juguetes e identificación de roles:
    Los objetos y sus características son percibidos en forma global y sintética a través de la visión.
    Una vez conocido el objeto no se requiere para su identificación ningún acto que detenga la acción. El niño los utiliza libremente y los pone al servicio de su proyecto. El niño cuya visión está alterada seriamente precisa de la exploración detallada de los objetos para poder identificarlos, invirtiendo en ello un tiempo que entorpece el juego e interrumpe su proceso natural, perdiéndose el hilo conductor de la actividad. Los juguetes que representan en forma distorsionada la realidad son más difíciles de reconocer e identificar y por lo tanto de relacionar con el objeto real que representan (un auto que reproduzca más fielmente las características de un auto real será más fácil de identificar que uno que tenga la forma del ratón Mickey)
    Respecto a la identificación de roles, quizás, salvo los más familiares, aparece una dificultad:
    los datos de la realidad dinámica con los que el niño con visión normal configura el perfil de un rol (por ejemplo: albañil, doctor, mecánico, etc.) se presentan al niño disminuido visual de forma incompleta.
    Escucha voces, sonidos, atributos y percibe las acciones que se desarrollan más cerca de él, pero pierde la percepción total de la realidad.

¿Cómo podemos ayudarlo?
El niño disminuido visual necesita de un adulto que "le acerque el mundo", que provoque y sostenga el juego.
Para ello:

  • Posibilite experimentar con su propio cuerpo y el espacio (jugando, acariciando, movilizando partes de su cuerpo, cosquillas, produciendo sonidos y ritmos, poniéndole en el piso para estimular el conocimiento del espacio y sus posibilidades de desplazamiento y cambios posturales)
  • El desplazamiento se produce por un deseo de alcanzar algo, que llama nuestra atención, por ello, en el disminuido visual hay que tener en cuenta la calidad visual de los objetos (tamaño, brillo, color, forma) y la distancia a la que se los ubica, para que realmente resulten un estímulo para el niño.
  • Alrededor de los 6 meses puede jugar a esconderse y esconder objetos frente al niño (juego del cu-cu)
  • Impúlselo a realizar exploraciones del espacio y los objetos por sí mismo. Acompáñelo pero no lo haga por él.
  • Puede delimitar artificialmente el espacio de juego y darle puntos de referencia para permitirle que se ubique mejor y localice con mayor facilidad los juguetes (de acuerdo a sus posibilidades visuales y en función del juego)
  • Es importante que pueda ver e identificar los juguetes antes de jugar, reconocer sus características.
  • No le ofrezca una cantidad excesiva de juguetes.
  • Al comprar juguetes para su hijo prefiera aquellos que reproduzcan más fielmente al objeto real al que representan. Evite los modelos muy estilizados o confusos en su forma.
  • Y lo más importante... tómese un tiempo para disfrutar del juego con su hijo, será un momento de gran enriquecimiento para ambos.

Prof. Patricia Fosco, Prof. Viviana Gómez, Prof. Muriel Moran, Prof. Paula Pedreira, Prof. María Delia Speranza
Subir al menú | Volver a indice de artículos